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Yogur casero raw vegan con coulis de cereza y uva

¿A quién no le suena lo beneficiosos que son los probióticos para nuestra salud? A todos nos suena y nos requetesuena, ¿verdad? Ya desde hace mucho tiempo nos vemos bombardeados por anuncios en todos los media que nos cuentan las maravillas de los probióticos. Incluso el nombre de la bacteria probiótica en cuestión nos la sabemos de memoria.

Aunque lo que sí que no se nos dice es que los probióticos y fermentados es mejor comerlos con el estómago vacío para aprovecharlos realmente, ya que de esta manera nos aseguramos de que, al estar el estómago “ocioso”, la menor cantidad de ácido del estómago no destruya la gran mayoría de bacterias probióticas y algunas lleguen vivas a los intestinos, que es donde interesa que lleguen y se queden.

Los probióticos tienen la capacidad de regular la flora intestinal incrementando las bacterias que se consideran benéficas —como los lactobacilos y las bífidobacterias— y estimulando el sistema inmunológico, nuestras defensas. Son no sólo saludables, sino necesarios para nuestra buena salud.

Pero lo mejor, lo mejor de esta receta es que todo, absolutamente todo, es natural y casero. Podrás crear tus bacterias beneficiosas prepararando en tu cocina rejuvelac o agua enzimátcia, encontrarás la receta aquí, y luego fermentando frutos secos con este agua enzimática llena de vida. Nada de ingredientes sucios, ni conservantes, ni leches nada éticas ni nada saludables. Sólo salud y vida para tí y para los tuyos, puro placer a la hora de degustar y nutrirte.

En esta receta de yogur he utilizado anacardos como base porque son muy cremosos y batidos con el agua enzimática son una pura crema, suavísima y deliciosa. Pero puedes utilizar otros frutos secos cremosos como los piñones o la nuez de macadamia, que, por otra parte, son mucho más caros. Es por esto que los anacardos son tan recurridos a la hora de hacer postres crudos, porque dentro de lo que cabe son los más asequibles y son una maravilla. Ahora, ya te digo que un yogur hecho con piñones es el primer escalón para subir al cielo. Para mí, el mejor. Pruébalo y me cuentas.

Para esta receta, a parte de los anacardos, he utilizado otro ingrediente muy especial cortesía de Salud Viva —gracias, gracias, gracias, Salud Viva—, el boniato morado japonés, que es dulce y tiene unas propiedades nutritivas increíbles, entre ellas contiene un antioxidante llamado antocianina, un flavonoide, de hecho, responsable del color morado de algunas frutas y vegetales y que es altamente anticanceroso.

Si no tienes, pues no pasa nada. Lo dejas tal cual, blanquito, o le puedes poner fresas / frambuesas / arándanos deshidratados y molidos, o harina de algarroba, e incluso cacao en polvo. Ya te aviso que el yogur de cacao es espectacular, y no te digo nada si además lleva una base de piñones.

Pero bueno, no me entretengo más dándote mil ideas deliciosas. Seguro que a tí se te ocurren otras tantas más en cuanto pongas en práctica mi receta.

¡Espero que la disfrutes!

Tiempo de preparación: 10 min Tiempo de cocción: no necesita Listo en: 48 horas
Para 4 yogures

Ingredientes

Para el yogur
1 taza de anacardos, remojados durante 8 horas y lavados
1/2 limón, el zumo
1 y 1/2 taza de rejuvelac
1 pizca de sal
2 c. soperas de boniato morado liofilizado en polvo

Para el coulis de cerezas
1 y 1/2 tazas de cerezas bien maduras, deshuesadas
1 c. sopera de aceite de coco, en estado líquido

Para decorar
Uvas negras bien maduras, al gusto

Método de preparación

Para el yogur
En una batidora de vaso, combinar los anacardos con el rejuvelac y batir a la velocidad más baja hasta obtener una crema muy suave. Repartir la crema de anacarods y rejuvelac en cuatro vasitos de cristal para yogur o cuatro botecitos de cristal con tapa. Tapar y guardar en la nevera durante 48h mínimo para que la crema de anacardos fermente. También se puede fermentar fuera de la nevera, en un lugar donde no le dé la luz directa y la temperatura sea estable; tardará mucho menos en fermentar, quizás unas 24h. Cuando es verano y hace calor, como ahora, yo  prefiero que fermenten en la nevera, tardan más, pero el sabor es más suave y el yogur más estable y se puede guardar durante unas semanas en la nevera sin que se estropee.

Una vez el yogur está listo, prepararemos el coulis de cerezas y lo annadiremos al yogur unas dos horas antes de servir.

Para el coulis de cerezas
En una batidora de vaso batir las cerezas deshuesadas. Si quieres las puedes colar para que el coulis quede bien suave, añadir el aceite de coco y volver a batir para tener el coulis listo; o simplemente combina las cerezas con el aceite de coco y bate hasta obtener una crema muy suave. Sirve sobre los yogures, decora con uvas o frutos rojos al gusto y refrigera durante unas dos horas antes de servir.

¡Bon appétit!

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