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Nuevos talleres creativos raw food anti–aging

Gracias, una vez más, por tu interés. El taller creativo raw–food anti–aging. Cambios hormonales del domingo 21 de septiembre, de 10h a 14h 30 ya está completo. Pero no te olvides sintonizar, porque habrá más días y más talleres muy pronto. Iré avisando. Pero, de momento, lo próximo será el taller botón de cierre de la serie anti–aging de este domingo. No olvides comerte tu ensaladita mientras tanto.

En este post iré actualizando información sobre los nuevos talleres raw food anti–aging de Kijimuna’s Kitchen. En total serán siete talleres intensivos con temática común, alimentación anti–aging raw food, cocina vital anti–envejecimiento.

Cada taller propondrá diferentes alimentos especialmente beneficiosos para un sistema, pero con una visión holística. Los tres primeros talleres serán de temática doble, y  tendrán de duración de las 10h a las 18h30, con una pausa para descansar y degustar los platos que se prepararán. Así que si vienes de fuera, podrás disfrutar de un taller 2 en 1 y aprovechar al máximo tu viaje.
Los cuatro últimos tallers serán de 10h a 14h 30, para los que no pueden venir a los de día completo. Igual que los otros. serán talleres intensivos teórico–demostrativos. Hablaremos de alimentación anti–aging y prepararemos un menú con los ingredientes según el temario que nos ocupe. A media mañana tomaremos un tentempié  a las 14h00 degustaremos los platos preparados.

Ideal para aquéllos que quieran aprender a aplicar al día a día las bases de la nutrición anti–aging y el raw food, alimentarse de forma consciente, mantenerse joven, protegerse de enfermedades crónicas y vivir más años gozando de buena salud.

Un taller intensivo teórico–demostrativo de cocina vital con alimentos para reforzar, revitalizar, sanar y embellecer por dentro y por fuera nuestros sistemas y órganos más importantes.

Para los que venís de fuera y necesitáis saber con antelación las fechas de los talleres, hemos elaborado un calendario con todos los talleres anti–aging preparados con todo el amor por Kijimuna’s Kitchen.

Aquí tienes las fechas, toma nota:

1.— Taller creativo raw food anti–aging + cosmética natural. La piel. Domingo 6 de abril, de 10h a 18h 30
2.— Taller creativo raw food anti–aging. La musculatura. El corazón. Domingo 4 de mayo, , de 10h a 18h 30
3.— Taller creativo raw food anti–aging. El aparato digestivo. Domingo 1 de junio, de 10h a 18h 30
4.— Taller creativo raw food anti–aging. Huesos y articulaciones. Domingo 29 de junio, de 10h a 14h 30
5._ Taller creativo raw food anti–aging. Sistema autoinmune. Domingo 13 de julio, de 10h a 14h 30
6._ Taller creativo raw food anti–aging. Cerebro y nervios. Domingo 27 de julio, de 10h a 14h 30
7._ Taller creativo raw food anti–aging. Cambios hormonales. Domingo 21 de setiembre, de 10h a 14h 30

¡TODAS LAS RESERVAS ESTÁN COMPLETAS! GRACIAS POR TU APOYO INCONDICIONAL. SIN TÍ ESTE CICLO DE TALLERES NO HUBIESE SIDO POSIBLE.

Fecha: 21/09/2104 (reservas antes de 16 de septiembre)
Horario: de 10h a 14h 30
Aportación: 55,00 euros
Dirige e imparte: Kijimuna’s Kitchen
Organiza: Meeatings23
Reservas: eyranzo@meeatings23.com
Tels: 931 671 035, 626 820 620
Lugar: Meeatings23, C/ Sant Joaquim 23, 08012 Barcelona (Metro L3 Fontana)

El curso incluye:
—Todos los ingredientes ecológicos
—Degustación de los platos preparados
—Los apuntes y recetas de los platos que se prepararán

Taller creativo raw food anti–aging: cambios hormonales

Próximo taller raw food creativo: crucinar con frutas. 27/11/2014

El pasado jueves 30 de octubre celebramos la primera clase de este nuevo curso raw food creativo de Kijimuna’s Kitchen en colaboración con René + que electrodomèstics, en Barcelona.

En esta primera sesión hablamos de los platos típicos de la cocina cruda gourmet, o cocina cruda creativa. Preparamos platos en crudo deliciosos con fermentados, frutas, verduras y hojas de temporada, una quiche que quedó deliciosa y una mousse de chocolate e higos frescos que a uno le daba ganas de que no se acabase nunca octubre. Hablamos de las bases de la cocina cruda gourmet o cocina cruda creativa: un acercamiento ideal para aquéllos que aún no se han convencido que los alimentos naturales no son sólo deliciosos, sino que se pueden preparar platos espectaculares con ellos. Pero, claro, no es un tipo de cocina que se practique cada día, es una cocina celebrativa y regalona de la que cualquiera se enamora y se queda prendado. Y así nos quedamos todos, yo también. Y es que no paro de enamorarme cada día de la belleza y vitalidad de cualquier plato bien preparado con alimentos vivos. Parece que ésta sea la verdadera esencia del raw food.

En la próxima clase, jueves 27 de noviembre seguiremos con otros enfoques dando un paso más allá del raw vegan gourmet cuisine para construir nuestro camino de salud alimentaria y tener todas los conocimientos necesarios para construir nuestra salud con nuestros verdaderos alimentos biológicos y su correcta preparación. Crucinaremos con frutas y veremos la correcta combinación de los alimentos para una mejor digestión y un mayor aprovechamiento de los nutrientes.

Aquí tienes el calendario del siguiente y de todos los talleres del curso. Serán 9 talleres en total.

Jueves 30/10/2014 — ¿Cuál es la dieta ideal? Vegetarianismo, veganismo, crudiveganismo y frugivorismo. Dieta cruda típica o cómo no comer.
Jueves 27/11/2014 — Crudiveganismo vs. veganismo. Combinar los alimentos correctamente. Crucinar con frutas.
Sábado 20/12/2014 — Comer saludable durante fiestas. Menú de Navidad.
Jueves 22/01/2015 — Comer crudo en invierno. Alimentos termogénicos. Leches y quesos vegetales.
Jueves 19/02/2015 — ¿Se pueden comer las setas crudas? Crucinar con setas.
Jueves 19/03/2015 — Algas, un alimento medicamento. Crucinar con algas.
Jueves 23/04/2015 — Raw detox. Zumos y batidos verdes. Fermentados. La importancia del detox estacional.
Sábado 30/05/2105 — Primavera raw, el renacer de la vida. Activación, germinados, brotes.
Jueves 18/06/2015 — Helados y postres de verano raw.

Para apuntarte y reservar o cualquier duda relativa a la reserva de sesiones, Silvia, de rené + que electrodomèstics será tu persona de contacto. Cualquier otra duda sobre contenidos, me la puedes preguntar a mí. Sobre todo, si te apuntas y tienes intolerancias a algún alimento, avísame con tiempo. Me gusta que todos disfrutemos en los talleres, y no sólo no me importa adaptarme, sino que disfruto haciéndolo, cuidándote tanto como puedo.

La próxima clase es el jueves 27 de noviembre de 2014, de 19h a 21h 30, y, luego, cenaremos con los platos que se hayan preparado durante la clase.
Serán talleres–cena los jueves por la tarde–noche, de 19h a 21h30, excepto en diciembre y mayo, que los talleres se celebrarán un sábado por la mañana.

Tienes toda la info sobre cómo apuntarte en este link.

¿Qué me dices? ¿Nos vemos este noviembre?

Comer crudivegano en invierno y en verano

Hoy te quiero presentar un blog con un montón de información de interés sobre alimentación, salud y muchas ideas para que lleves un día a día saludable, con muchísimos crudos y una alimentación bien equilibrada.

Es el Universo de Cris, una iniciativa de Cristina Muñoz.

Además, tengo el placer haber escrito una entrada para su blog que se publicó unos días atrás. Y no lo he podido evitar, porque al final me ha acabado pareciendo una buena mini guía para un día a día crudo y vegano con éxito, así que también lo he añadido al blog de Kijimuna’s Kitchen. Así también siempre lo tendrás disponible aquí.

Pero, por favor, pasen y vean el blog de Cristina, donde encontrarás información de gran interés para empezar y continuar la dieta más saludable.

Espero que mi entrada te guste. Aquí sigue:

Hace muchos años decidí cambiar mi dieta y mi estilo de vida radicalmente.

El motivo inicial del cambio fue rotundamente ético. Viví gran parte de mi vida sin realmente preocuparme de poder encontrar el tiempo para averiguar cuál era el origen de los alimentos que llegaban a mi plato. A muchos nos pasa, simplemente estamos tan y tan ocupados en mil cosas que  pasamos por alto estas cuestiones, ni siquiera nos damos cuenta del trasfondo ético, saludable, político que se oculta detrás de nuestro plato y de nuestras opciones alimentarias cotidianas. Confiamos en los productos comestibles —que no siempre son alimentarios, por mucho que así los etiqueten— que hay en el supermercado o en el mercado: ¿cómo puede ser que alquien vaya a vender comestibles o bebestibles para el consumo humano que sean dañinos, que contengan tóxicos e incluso venenos, que nos hagan enfermar? ¿Cómo puede ser que el ser humano sea capaz de tanta crueldad simplemente para producir un quilo de carne? Un planteamiento naïv, ¿verdad? Sobre todo ahora que se están destapando tantos malos usos y malas intenciones de los grandes magnates de la industria alimentaria.

Al final, en el mejor de los casos, siempre pasa lo que tiene que pasar. Por un motivo o  por otro, los ojos se acaban abriendo y encontramos el tiempo para tomar conciencia y para escarvar en la triste realidad de las cadenas de producción alimentaria.

A muchos de nosotros nos educan queriendo hacernos creer que sin proteína animal no vamos nunca a estar sanos, o que nuestro cerebro no va a funcionar correctamente, o que nos faltará calcio si no consumimos leche durante toda la vida, que hay que “comer de todo” para estar sanos, que ésa es nuestra naturaleza, o que el cuerpo tiende a la enfermedad y que hay que medicarse y vacunarse como mínimo estacionalmente y medicarse ante cualquier pequeño síntoma o dolor de cabeza.

Qué gran decepción —y qué alegría, al mismo tiempo— descubrir que nada de eso es necesario, que  mucha de esa información que nos llega y nos quieren inculcar desde niños no responde más que a los intereses creados que benefician a unos pocos sin escrúpulos (al cargo sobre todo de la industria alimentaria y farmacéutica) y que perjudican a muchos seres vivos, el ser humano incluido, y al planeta en general.

Afortunadamente, nunca me gustó el sabor de la carne. Personalmente, encuentro una gran paz interna ante esta realidad. Aunque hay a quien le parece que la carne acompañada de muchos vegetales y condimentos es deliciosa, lo único que es delicioso es el enmascaramiento de sabor que consiguen esos condimentos ante algo que no es nuestro alimento biológico. Aunque, honestamente, a mí ese sabor me parece imposible de enmascarar, por muchos condimentos que se le añada.

Así que tuve una transición rápida y felicísima al tipo de dieta que llevo hoy día, 100% cruda y vegana. No sólo no me costó nada dejar de consumir los poquísimos productos de origen animal que consumía muy de vez en cuando por temor a tener carencias —según me habían enseñado durante tantos y tantos años—, sino que supuso para mí una gran liberación saber que mis alimentos preferidos debían ser los únicos presentes en mi dieta. De esto hace ya muchos años, y no sólo no ha empeorado mi salud, sino que ha mejorado y han incrementado mis niveles de energía.

Por otra parte, siempre me gustó prerarar mis alimentos con cariño; me apasionaba y me apasiona. Por ejemplo, en el pasado me encantaba preparar pan en invierno; más que el pan, lo que me fascinaba era todo el proceso de preparación, la cocción, el aroma del cereal recién horneado, la atmósfera de algo tradicional y casero;  o investigar en la historia de los alimentos y tradiciones en diferentes culturas, o leer sobre sus propiedades curativas y medicinales; cosas estas dos últimas que sigo haciendo aún a diario. Nunca se deja de descubrir hechos interesantísimos.

Desde 2007, de manera natural y sin proponérmelo, empecé a llevar una dieta básicamente basada en frutas y vegetales crudos y, desde hace más de cinco años, 100% basada en  frutas y vegetales crudos —excepto en alguna ocasión o compromiso social en la que tenga que comer fuera de casa, mi alimento es 100% crudo; y siempre, siempre, de origen vegetal… Es en estas ocasiones sociales donde únicamente me permito alguna excepción, eso sí, nada frito, por favor, y siempre es mejor empezar las comidas con una ensalada. Tampoco tenemos que ser tan estrictos e infexibles, ¿verdad?, al final lo que es tan bueno y saludable lo podemos convertir en un nuevo problema por una cuestión de inflexibilidad. Y, ¿por qué crudo? Por cuestiones serias de salud, había decidido hacer un cambio en mi estilo de vida y, dentro de ese cambio, vino incorporada la manera en que se preparaban los alimentos en mi dieta —que ya hacía mucho tiempo que era vegetariana estricta—. Empecé a necesitar una preparación cada vez más sencila de mis platos, cada vez más respetuosa, cada vez más nutritiva, cada vez más digestiva.

Y precisamente esta dieta tan beneficiosa no dejaba de ir acompaãda siempre por las preguntas de los curiosos, o por comentarios y expresiones de pesar de aquellos otros que aún no saben abrir los ojos y que piensan “pobrecita, no puede más que comer unas lechugas y unos tomates”.

Cuando, en el fondo, es justamente lo contrario. Los nuevos límites y elecciones de mi dieta me habían beneficiado no sólo a nivel de salud, de energía, de felidicidad, de saber que mis actos no contribuyen al sufrimiento de otros seres sintientes, de que mis actos diarios tienen un impacto menor en el medio ambiente; sino que también me ayudaron a desarrollar una sensibilidad diferente, un conciencia nueva sobre mi entorno y una creatividad sin límites que pinta de colores mi cocina, mi plato, mi día a día y el de los seres queridos que  me rodean. Y, así lo espero también de tus días, por eso creé este blog.

Según muchos me comentan, Kijimunas Kitchen es una inspiración si quieres empezar tu propio camino hacia una alimentación saludable, natural y biológica. No es fácil  cambiar los hábitos de toda una vida, ¿verdad? Bueno, a mí sí que me resultó y me resulta sencillo. El secreto radica en no complicarse mucho el día a día. Con batidos verdes (con hojas, verduras, frutas), ensaladas grandes y variadas y frutas tenemos más que suficiente para disfrutar y para cubrir nuestras necesidades nutricionales. Y, me consta también, que muchos otros proyectos similares han surgido y están surgiendo gracias a la existencia de Kijimuna’s Kitchen.

Aún así, muchos que empiezan a tomar conciencia de su alimentación, me preguntan qué es lo que como a diario, cómo me organizo el día para salir airosa y mantener mi dieta y llevar una vida urbanita más o menos ocupada y saludable.

La verdad, es muy sencillo, y depende un poco de las estaciones del año; lo mejor es siempre comer de temporada. En verano, por ejemplo, me encantan los zumos de frutas y comer fruta tal cual nos la brinda la naturaleza. Preparo muy poco mis alimentos, básicamente me apetecen ensaladas y fruta jugosa. No como cosas frías, e intento evitar siempre los congelados o los helados. Los helados y congelados no son tan saludables, por muy caseros que sean. Al congelar los alimentos, las enzimas pierden sus propiedades catabólicas, si congelamos, por ejemplo, frutas que aún no han madurado, ya jamás madurarán. Los alimentos fríos tampoco son buenos, someten a estrés a nuestro organismo, solidifican las grasas y acabamos acumulándolas y, además, son excitantes. Lo mejor, siempre, es intentar tomar los alimentos a temperatura ambiente. Y, si en invierno te parece que hace mucho frío, siempre se pueden calentar: recuerda que es a partir de los 38 ºC que los alimentos empiezan a perder sus propiedades, y a partir de los 42 ºC, aún de manera más acusada.

Otros trucos a la hora de comer crudo en invierno pueden ser calentar el plato antes de servir los alimentos, o empezar las comidas con un caldo vegetal caliente o una infusión. Cada uno tendrá sus necesidades, pero, al final, el cuerpo acaba adaptándose e incluso, como es mi caso, los alimentos o bebidas calientes o muy calientes dejan de ser agradables.

Hay dos estaciones que a mí me fascinan en cuanto a la variedad de alimentos: una es la primavera y, la otra, el otoño. En estas dos estaciones de transición conviven frutas y vegetales muy diversos y variados, son estaciones coloridas, donde la madre Naturaleza se encarga de decirnos que es el momento ideal para recargar nutrientes después de la sobriedad del invierno o antes de que lleguen los fríos.

Para mí, la mejor estación del año es el otoño, justo en el momento en el que estamos. Es una estación pintada de naranjas, rojos, azules violeta, blancos, negros, verdes, amarillos. Están todos los colores.

Así que para celebrarlo, hoy he decidido que te voy a dejar un menú diario de lo que podría ser un día de otoño para mí.

Lo importante, siempre, es empezar bien el día. La mejor manera de alcalinizar y ayudar a tu cuerpo en su detox diario es empezar con un zumo de limón tibio cuando te levantas. En mi caso, para ayudarme en mis malabares culinarios —me encanta inventar recetas y estrategias de preparación de alimentos— preparo normalmente una buena jarra de limonada concentrada que puedo guardar unos tres días en la nevera y, por las mañanas, mezclo un vaso de esta limonada con agua caliente para empezar el día. Aquí tienes la receta.

Durante la mañana, procuro no tomar nada excepto agua, o infusiones no excitantes si es invierno. Si tengo la suerte de estar en casa y siento hambre, entonces me preparo un zumo verde vegetal o, a veces, de frutas. Aunque la mayoría de las veces espero a la hora de preparar la comida y tomo un batido verde como aperitivo, cosa que me ayuda a no picar mientras preparo la comida y, además, me permite hacer una pausa entre ingesta de batido verde e ingesta de los alimentos sólidos de la comida, que generalmente es de 14h a 16h. En mi blog no vas a dejar de encontrar inspiración para preparar elixires, batidos, zumos vegetales y de frutas.

La gran fiesta de mi día a día, es la comida de media tarde. Después del aperitivo verde, el batido que explicaba, le sigue una ensalada gigante con hojas, frutas y verduras bien combinados, pero sin demasiadas mezclas que entorpezcan el trabajo de la digestión. En otoño, ésta es una de mis ensaladas favoritas. No tiene muchos secretos: endibias cortadas en tiras, granadas, manzanas cortadas en espirales, uvas negras, la hoja verde que te apetezca añadir (desde perejil a espinacas pasando por el apio y más) y aliñada con zumo de naranja y zumo de chucrut casero. No te preocupes, en mis próximos posts hablaremos de aliños y chucrut. De momento, la ensalada. Ah, y si no te cuadra que puedas comer en casa, puedes llevarte la ensalada al trabajo, es de lo más sencillo. Simplemente, guárdala en un bote de cristal o en tu tupper para llevar al trabajo y no mezcles el aliño hasta la hora de comerla, para que no se marchiten las hojas.

Ensalada de otoño con granada y uvas

Los postres y la fruta es mejor no comerlos inmediatamente después de la comida o almuerzo, sino esperar un par de horas, tiempo que le dejaremos a nuestro sistema digestivo para hacer la digestión. Es decir, los postres serán la merienda.

Pero, la verdad, a mí me encanta tomar mi postre para acabar de almorzar. Así que, también para esto tengo una solución. Ya que como mi ensalada es básicamente hojas verdes y frutas bien combinadas y poca mezcla, con una pequeña pausa de 30 minutos antes del postre tengo más que suficente para no causarme problemas o pesadez de digestión, siempre y cuando el postre siga la misma tónica que la súper ensalada. Es decir, fruta con muy pocas mezclas y todo bien combinado.

Flan de otoño

Así que espero esos 30 minutos, durante los cuales me tomo mi tiempo para preparar mi postre frutariano, como a mí me gusta llamarle. En otoño, éste que ves aquí arriba es mi favorito: flan frutariano 100% raw. ¿Cómo se prepara? Pues, ¡es demasiado fácil!

Para un súper flan que serviría a cuatro personas, necesitas seis caquis tomateros bien maduros, sin las semillas y sin la piel si no son eco. Si son eco, les puedes dejar la piel, aunque el sabor es un poco más áspero y las propiedades de tu flan más astringentes. Una vez tienes el caqui sin semillas, lo bates bien batido y lo pones en uno o varios moldes. Lo dejas en la nevera durante la noche y, al día siguiente, ya lo tienes listo para desmoldar y bien solidificado, como una gelatina. Sí, sí. Es sólo una fruta y ya está. ¿Quién dijo que comer crudivegano es complicado? Lo será sólo si tú lo quieres.

Para acabar de servir tu flan, ayúdate de una espátula fina para separar el flan de caqui de las pareces del molde e invierte sobre un plato. Se acabará de desmoldar sólo. A mí me gusta decorarlo con sirope de arce eco (lo único que no es crudo), que es muy rico en minerales, sobre todo en hierro, muy poco procesado y de índice glicémico medio y unas cuantas frutas deshidratadas al gusto; en la foto verás pasas de Málaga, higos, ciruelas, cranberries, bayas del Inca, de aronia y de manuka. No me he privado de nada, ¡ha!

Como ves, es un menú muy bajo en grasas, con lo que si te apetece más tarde hacer una maldad (que sea saludable), pues bienvenida sea. En mi caso, ahora que es invierno, me mortifico 🙂 con algún panellet de cuando en cuando. Hace ya tres años que publiqué una receta muy sanita, Panellets raw style, para que hagas estos dulces Mediterráneos de otoño; ponle sólo un poco de imaginación a la receta base y conseguirás unos dulces increíbles con los que regalarte a tí y a tus seres queridos.

Panellets

Y, después de todo esto, pues por la noche no tengo hambre, la verdad. Pero si me da una hambrecita, tomo un zumo o una sencilla ensaladita de hojas verde oscuro y vegetales (tomate, pimientos, pepinos, etc.) o un zumo de limón. Procura siempre que tu cena sea temprano, nunca después de las 21 horas, para dejar tiempo a tu organismo para hacer la digestión y prepararse correctamente para el proceso de reparación nocturna.

Esto es todo por hoy, que no es poco, ¿verdad? Pronto, alguna sorpresita más para compartir. Ah, y no te olvides que me puedes seguir en FacebookInstagram y Twitter, donde encontrarás miles de ideas —sin exagerar— para hacer tu día a día más colorido, nutritivo, creativo, consciente, ético y saludable.

¡Bon appétit!

Nuevos talleres raw food, inicio el 30/10/2014

Tengo el enorme gusto de presentarte el nuevo ciclo de talleres de Kijimuna’s Kitchen en colaboración con rené + que electrodomèstics. Ya sabes que no paro de buscar información e investigar para mejorar en todo lo posible y evolucionar en la dieta y el cuidado de la salud a diario, ir más allá cada día pasito a pasito.

Y en este camino fascinante, sin parar de investigar y puliendo cada día más mis conocimientos, he elaborado una nueva serie de talleres que tienen que ver con la alimentación raw & vegan, la salud y la alimentación. En los talleres vamos a ver los diferentes enfoques hacia una dieta saludable y la más natural, y vamos a hablar de muchas cosas interesantes para tí y para que te cuides día a día.

Veremos que hay muchos enfoques con respecto a lo que es una alimentación saludable y aprenderemos las bases para que puedas llevar una dieta cruda y vegana sin problemas, sin carencias, sin que eches de menos nada de tu dieta del pasado. Hablaremos de la cocina sin fogones y de la alimentación cruda y vegana —que no son lo mismo—. Veremos cómo hacer una transición sin problemas, cómo preparar cada ingrediente, cómo combinar correctamente los alimentos, y, cómo no, cómo darse un gusto de cuando en cuando de la manera más saludable.

En el primer taller hablaremos y cocinaremos platos típicos de la cocina cruda gourmet, o cocina cruda creativa. Prepararemos platos en crudo que igual no son los más fisiológicos, pero sí son deliciosos. La cocina cruda gourmet o cocina cruda creativa es un acercamiento ideal para aquéllos que aún no se han convencido que los alimentos naturales no son sólo deliciosos, sino que se pueden preparar platos espectaculares con ellos. Pero, claro, no es un tipo de cocina que se practique cada día, es una cocina celebrativa y regalona de la que cualquiera se enamora y se queda prendado

Empezaremos por aquí, pero seguiremos con otros enfoques dando un paso más allá del raw vegan gourmet cuisine para construir nuestro camino de salud alimentaria y tener todas los conocimeintos necesarios para construir nuestra salud con nuestros verdaderos alimentos biológicos y su correcta preparación.

Ya hemos publicado el calendario de todos los talleres del curso. Serán 9 talleres en total.

Jueves 30/10/2014 — ¿Cuál es la dieta ideal? Vegetarianismo, veganismo, crudiveganismo y frugivorismo. Dieta cruda típica o cómo no comer.
Jueves 27/11/2014 — Crudiveganismo vs. veganismo. Combinar los alimentos correctamente. Crucinar con frutas.
Sábado 20/12/2014 — Comer saldable durante fiestas. Menú de Navidad.
Jueves 22/01/2015 — Comer crudo en invierno. Alimentos termogénicos. Leches y quesos vegetales.
Jueves 19/02/2015 — ¿Se pueden comer las setas crudas? Crucinar con setas.
Jueves 19/03/2015 — Algas, un alimento medicamento. Crucinar con algas.
Jueves 23/04/2015 — Raw detox. Zumos y batidos verdes. Fermentados. La importacia del detox estacional.
Sábado 30/05/2105 — Primavera raw, el renacer de la vida. Activación, germinados, brotes.
Jueves 18/06/2015 — Helados y postres de verano raw.

Para apuntarte y reservar o cualquier duda relativa a la reserva de sesiones, Silvia, de rené + que electrodomèstics será tu persona de contacto. Cualquier otra duda sobre contenidos, me la puedes preguntar a mí. Sobre todo, si te apuntas y tienes intolerancias a algún alimento, avísame con tiempo. Me gusta que todos disfrutemos en los talleres, y no sólo no me importa adaptarme, sino que disfruto haciéndolo, cuidándote tanto como puedo.

¡Bueno, empezaremos el jueves 30 de octubre, de 19h a 21h 30!
Serán talleres–cena los jueves por la tarde–noche, de 19h a 21h30, excepto en diciembre y mayo, que los talleres se celebrarán un sábado por la mañana.

Tienes toda la info sobre cómo apuntarte en este link.

¿Qué me dices? ¿Nos vemos en octubre?

Si la vida te da calabazas…

Cómo está lloviendo hoy, madre mía, el otoño ha llegado con esta lluvia refrescante y torrencial que no te deja ni salir a la calle. Bueno, a mí me va a ir muy bien (y a nuestras amigas las plantas también, por supuesto), porque así no me distraigo hoy y me puedo centrar en acabar unas cuantas cositas que tengo pendientes; como algunas recetas.

Y, sí, por fin, por fin, aprovecho y subo esta receta que tantos me habéis pedido. Aunque no me extraña que la queráis, estos pastelitos no sólo están deliciosos, sino que se ven espectaculares, ¿verdad? Cada vez estoy más convencida que cuánto más sencillas son las recetas, y más saludables, más bellas se ven, ¿no te parece?. Y ésta, te aseguro que te va a sorprender.

Son unos pastelitos muy saludables, nada calóricos, y sin grasas añadidas. Tienen aproximadamente las mismas calorías que dos plátanos medianos, un poco menos, o las mismas calorías que dos manzanas grandes. Pero no nos tendríamos que preocupar tanto por las calorías; el problema está en que sólo nos preocupan las calorías, cuando lo que realmente nos tiene que importar son otras cosas, como no comer grasas en exceso, o como no incluir en nuestra dieta suficientes nutrientes imprescindibles para nuestra salud, o como practicar ejercicio a diario para quemar esas calorías y fortalecer nuestro cuerpo.  Este postre que  publico hoy aquí tiene aproximadamente 0,3 gr de grasas, y son grasas que ya vienen incorporadas a la fruta, no hay que añadir ni frutos secos, ni semillas, ni aceites. ¡Nada! ¿Sabes cuánto debe ser 0,3 gr de grasas para todos los ingredientes que necesitamos para hacer estos pastelitos? Ínfima cantidad, la verdad. ¿Sabes que en 100 gr de espinacas hay más del doble de grasas que en éste postre? Sí, sí, sorprendente pero es así. Aunque ahora no dejes de comer espinacas, ¿eh? Las grasas también las necesitamos, pero en muy poquita proporción. Con las que hay en frutas, verduras, hojas y demás vegetales frescos ya tenemos suficiente. La Naturaleza es sabia y nos dio los alimentos tal y como los necesitamos. A veces, nosotros alteramos esa sabiduría por darnos un placer. Bueno, darse un placer no está nada mal, pero mejor que esos placeres queden relegados a contadas excepciones, ¿no?

Volviendo a los pastelitos, están preparados con la pulpa sobrante de hacer zumo de calabaza. Sí, sí, encima, con esta receta, se reaprovechan los sobrantes. Lo ideal es que hagas los pastelitos el mismo día que preparas el zumo de calabaza, así no se oxida la pulpa sin necesidad. Yo, cuando hago recetas reutilizando la pulpa después de hacer zumos, añado de nuevo un poquito de zumo a la pulpa, para que tenga más sabor, quede menos seca, tenga más nutrientes y que, al final, sea un preparado más completo que lo que sería sin nada de su propio zumo. Es muy buena idea, ya verás cuando lo pruebes, sobre todo si ya has hecho alguna receta en la que se reutiliza la pulpa de fruta y/o de otros vegetales, la diferencia es abismal.

Y, mira, como estamos hablando de zumos, también voy a compartir contigo la receta del zumo que preparé antes de hacer este postre maravilloso y de temporada al que he bautizado como “Morenitos de calabaza”.

Ya sabes que a mí me encantan los zumos y los batidos. Junto con las ensaladas gigantes, la fruta y la verdura, son la base de mi alimentación. Me mantienen activa, nutrida y cargada de energía durante todo el día y con una positividad excepcional que no recuerdo haber disfrutado antes en toda mi vida. Señal que es la alimentación que mi cuerpo pide, y la alimentación que no me cansaré de recomendar a cualquiera: sana, natural, ecológica, sostenible, consciente y ética.

Las semillas de la calabaza no las hemos utilizado en ninguna de estas dos recetas, pero no las tires. Ponlas a remojar y al día siguiente de preparar este postre, te puedes hacer una leche de calabaza como ninguna otra leche que hayas podido probar. Aquí tienes una receta para prepararla, es una entrada antigua, pero sigue siendo espectacular… más y más cada año. Aquí encuentras la receta para una deliciosa leche dorada de semilas de calabaza.

Leche dorada de calabaza con nata de sésamo

Pero te dejo ya con las recetas, aquí vienen las dos. Y, ya sabes, si la vida te da calabazas, hazte un par de morenitos…

Pumpkin juice

Zumo de otoño

Tiempo de preparación: 5 min. Tiempo de cocción: no necesita. Listo en: 5 min.

Ingredientes

1 calabaza de cacahuete mediana, pelada y troceada, sin las semillas
1 manzana golden, lavada y troceada, con todo menos el rabito
1 pizca de canela en polvo

Método de preparación

Licuar la manzana y la calabaza en una extractora de zumos lenta y consumir al instante. Antes de beber, espolvorear con un poquito de canela en polvo.

Si vas a preparar el Morenito de calabaza, entonces reserva como medio vaso del zumo obtenido.

Morenitos de calabaza

Morenito de calabaza

Tiempo de preparación: 5 min. Tiempo de cocción: no necesita. Listo en: 5 min.
Para 2 morenitos

Ingredientes

Para las masitas
la pulpa sobrante de preparar el zumo de otoño
1/2 taza de zumo de calabaza y manzana
1 taza de algarroba en polvo cruda
2 c. soperas de azúcar de coco (opcional)
2 c. pequeñas de canela en polvo

Para el topping
2 c. soperas de sirope de arce
2 c. soperas de algarroba en polvo cruda
1 c. pequeña de tamari

Método de preparación

Mezclar todos los ingredientes para los pastelitos pero sólo con una cucharada pequeña de canela en polvo en un bol de cristal y amasar muy bien, sobre todo poniendo especial atención a que no quede ningún grumo de algarroba. Dividir la masa en dos y dar forma de pastelitos ayudándote de un aro de emplatar ya sobre el plato final. Yo lo he utilizado cuadrado, pero eso es lo de menos, utiliza el aro que tengas o el que más te guste. Con la otra cucharada de canela en polvo, espolvorearemos los pastelitos.

Ya están listos pastelitos, pero si eres perfeccionista como yo, ¡ha!, le podemos añadir un topping celestial. Sólo tienes que mezclar los ingredientes para el topping en una batidora de vaso, o batir bien con el batidor de varillas en un bol, y decorar por encima de los pastelitos.

¡Fin de la receta! ¿Te ha gustado? Espero que sí, yo ya he repetido varias veces. Ahora te toca a tí.

¡Bon appétit!

Limonada casera, la bebida más alcalinizante

Parece ser que las vacaciones de verano de este año ya pasaron a la historia, aunque el verano continuará durante algunos días más. De hecho, éste es mi mes favorito del verano, cuando el calor no aprieta tanto y las noches refrescan. Aunque este año, hemos disfrutado por estas latitudes  de un agosto peculiarmente lluvioso que ha refrescado mucho las temperaturas y ha ayudado a limpiar el aire cargado de las ciudades. Me encantó este agosto, como éste, por mí, ya pueden venir todos los demás.

Pero como decía, como aún es verano, aquí vienen algunas ideas refrescantes para bebidas y helados de hielo 100% alcalinizantes.

Primero te quiero aclarar que, personalmente, yo no tomo alimentos fríos ni helados. Hace años que no los hecho de menos, la verdad. Es curioso, pero estoy convencida que es un efecto de la dieta que ya hace años que sigo. Es lo mismo que en invierno, que no hecho de menos los alimentos calientes; pues, en verano, tampoco hecho de menos los alimentos fríos. Es más, ni siquiera me sientan bien. Esto es algo que me empezó a ocurrir el año pasado, no me caen bien los alimentos fríos, ya se puede derretir el asfalto en la calle, ¡ha!. Así que este verano no he tomado siquiera un agüita fresca, y los pocos postres fríos que he podido preparar han sido semifríos, o helados para compartir. Me parece una reacción interesante, la de mi cuerpo, que cada vez habla más claro delante de antiguos hábitos que no son muy saludables —y que son simplemente culturales, no biológicos—, como pueda ser ingerir cosas frías.

Los alimentos a temperaturas frías son agresivos para nuestro sistema digestivo, contribuyen a la solidificación de las grasas a nivel interno y nuestro cuerpo tarda más en procesarlas ya que necesita más energía en el procesamiento de alimentos fríos que en el de los tibios o a temperatura ambiente o, mejor aún, a temperatura corporal. Puede que esto te suene extraño, pero así es.

En mi caso, ya hace muchos años que me preocupo muchísimo por mi alimentación y mi salud —y la de mis seres queridos— y de no tratar de someterme a nigún estrés innecesario —por pequeño que sea—, y, por esto, los alimentos fríos no están en mi día a día. Desde antes del 2009, de manera gradual y muy intuitiva, pasé de una dieta vegana con cocinados y muchos crudos a tomar sólo alimentos en su estado más puro y natural posible. Este camino, precisamente, hizo que eliminase muchos alimentos que no se pueden consumir si no están cocinados o alimentos fríos, helados o congelados. Y, sinceramente, la mejora en cuanto a niveles de energía y salud es indescriptible. Siempre la recomiendo.

Desde hace ya mucho, una de las cosas que nunca falta en mi cocina es una buena limonada alcalinizante, o un agüita con zumo de limón recién exprimido. Es con lo que suelo romper el ayuno nocturno cada día. El agua con limón es maravillosa y una de las mejores aportaciones que puedas hacer a tu dieta. Lo ideal es tomarla tibia, a temperatura corporal, para no destemplar el cuerpo.

Créeme, incorporar agua con limón a tu día a día es una de las mejoras decisiones que puedas tomar: ayuda a la digestión, limpia tu sistema (es diurética), estimula el sistema inmunológico, equilibra los niveles de PH, limpia la piel, da energía y mejora el estado de ánimo, promueve la curación de las heridas, refresca el aliento, hidrata el sistema linfático, ayuda en la pérdida de peso.

Yo con limonada tan sólo como desayuno me encuentro fantástica y llena de energía hasta que llega la hora del almuerzo. Pero si te sientes con hambre, lo mejor que puedes hacer es comer fruta ácida como tentempié a media mañana: naranja, pomelo, kiwi, frutos del bosque. La fruta ácida la digerimos mejor por la mañana y al medio día. La fruta ácida es la más saludable, la realmente alcalinizante y la más digestiva. Es más, la fruta ácida por la mañana es una gran aliada de tu páncreas, pues tiene un índice y una carga glicémica más bajos que los alimentos o frutas dulces favoreciendo la estabilidad de los niveles de azúcar en sangre y la producción de insulina, y actúan como detoxificantes favoreciendo la salud del hígado.

Romper el ayuno es un acto diario de gran importancia, aunque incorrectamente se nos ha enseñado a desayunar con cereales, mantequillas, bollería y mermeladas…. o con frutas secas y grasas. Es lo peor que podríamos hacer, intoxicar al cuerpo de buena mañana o interferir en su etapa de detox diaria rompiendo el ayuno con azúcares y grasas, que para nada son depurativos. Hay quien desayuna con fruta dulce, bueno, es mucho mejor opción, pero, por lo que comento más arriba, no es la mejor de todas. En todo caso, anímate a empezar el día con tu zumo de limón o tu limonada y, si te da hambre, puedes seguir tomando zumos o frutas, pero mejor que sean ácidas y mejor aún si son zumos o batidos verdes. Verás, sentirás una ligereza y una energía insospechadas. Si necesitas inspiración para los zumos y batidos verdes, recuerda que hace ya mucho que voy publicando recetas para zumos verdes en mi página en Facebook i en Instagram, anímate y échales un vistazo.

Hay a quien le preocupa que el ácido del limón o las frutas ácidas le dañe el esmalte de los dientes. Bueno, diluido en agua, no debiera preocuparnos. Y si nos preocupa, podemos hacer enjuagues con agua (no cepillar inmediatamente) después de tomar nuestra limonada o beber la limonada con una cañita, para evitar al máximo el contacto con los dientes.

Puedes prepararte tu agua con limón cada mañana, el zumo de medio limón en un vaso de agua tibia. O puedes preparar una limonada que tomar a temperatura ambiente, no sólo por la mañana sino a lo largo del día. Es súper refrescante y no necesita nevera. En la nevera, siguiendo la receta más abajo, te durará unos tres días, porque contiene también la pulpa del limón y la piel que ha sido batida y parcialmente filtrada (aunque mucha parte ha sido descartada), no sólo el zumo; cosa que hace que esta limonada se oxide menos rápidamente. Aunque lo suyo sería tomarla al instante de prepararla, para minimizar cualquier pérdida de nutrientes.

Así la he preparado este verano y se ha convertido en poco tiempo en mi bebida preferida, y en la preferida de quien la probaba. Tiene un fondo amarguito, por la piel del limón, muy suave, y un equilibrio dulzón perfecto que es 100% saludable y una nota salada que ayuda a redondear los sabores.

Tiempo de preparación: 5 min Tiempo de cocción: no necesita Listo en: 5 min
Para 1 litro de limonada

Ingredientes

3 limones, con la cáscara y troceados
3/4 litro de agua de manantial o filtrada
1/4 taza de agua de mar
1/2 c. pequeña de estevia líquida con los principios activos

Método de preparación

Colocar la mitad del agua y los limones en una batidora de vaso y batir hasta que los limones queden finamente batidos. Filtrar con la ayuda de un colador o una bolsa de hacer leches vegetales. Incorporar de nuevo el zumo obtenido a la batidora junto con el resto de ingredientes y batir brevemente, sólo para incorporar bien todos los ingredientes.

Ya está lista tu limonada. Verás, de sabor es imbatible y, de efecto, inmejorable.

Si te apetece tomar algo más refrescante que esta limonada refrigerada o a temperatura ambiente, puedes prepararte un granizado de limón. Es refácil. Sólo tienes que congelar en una cubitera la mitad de la limonada que has preparado. Una vez tengas los cubitos, bate con la otra mitad de la limonada que no has congelado en una batidora de vaso.

Granizado de limón

Recuerdo que de pequeña en casa se hacía granizado de limón a partir de la preparación de un almíbar con azúcar blanco; pero el azúcar blanco no nos hace falta, ¿verdad? Así que nosotros le podemos añadir unas gotitas de estevia. Recuerda, no todo lo que encuentras en el mercado como estevia es saludable, tienes que asegurarte que tiene los principios activos —los componentes medicinales de la estevia— y no que sea un refinado más.

Helados alcalinizantes

Y eso no es todo. También puedes preparar helados de hielo con trocitos de fruta ácida rellenando moldes para helados con la limonada y fruta a tu  gusto. En la foto, yo he utilizado kiwi, pomelo, naranja y frutos del bosque. Te aseguro que no hay helado más alcalinizante y saludable que éste. Seguro, seguro que te sorprenderá, por muy sencillo que parezca. Como plus, es también una manera más de seguir incorporando a tu dieta —y a la de los más pequeños de la casa— fruta y alimentos naturales. Todas las ocasiones son buenas.

¡Bon appétit!